Procedimiento que permite la gestión y resolución de conflictos en el ámbito familiar, dirigido por un tercero imparcial capacitado específicamente, que permite a los intervinientes, ejerciendo la comunicación y el respeto, proponer y alcanzar acuerdos, manteniendo así el control sobre los asuntos que les conciernen, a ellos y a sus familias.
Permite a la familia adquirir recursos para paliar y prevenir futuros conflictos y sus consecuencias.
La mediación se lleva a cabo por uno o dos mediadores, y es esencialmente privada, imparcial, voluntaria y confidencial.
Su duración es de entre cinco y doce sesiones semanales de hora y media de duración cada una. Los criterios se aplican con flexibilidad, adaptándose a las necesidades específicas de cada caso.
Entre los conflictos familiares a los que resulta aplicable el método de la mediación, como ejemplo, citaremos:
- Parejas inmersos en conflictos de ruptura, separación, divorcio, o situación derivada: guarda y custodia de hijos, distribución de patrimonio...
- Familias con conflictos intergeneracionales: padres-hijos, abuelos-nietos...
- Dificultades en la relación con la familia extensa: suegros, cuñados….
- Casos de desavenencias económicas: bienes hereditarios, empresas familiares, bienes comunes…
- Dificultades específicas derivadas de la formación de la familia reconstituida.
- Dificultades derivadas de las necesidades de atención especial o dependencia de un miembro de la familia.

